Elegir el jamonero adecuado
Elegir un jamonero no es solo comprar un soporte de madera; es elegir la herramienta que garantiza tu seguridad y, sobre todo, la calidad de cada loncha. Si alguna vez has intentado cortar jamón en un soporte inestable, sabrás que puede convertirse en una pesadilla. Aquí tienes la guía definitiva para que aciertes en tu elección, ya seas un aficionado o un aspirante a maestro cortador.Descripción de la publicación
4/8/20262 min read


1. La Estabilidad: El factor innegociable
Lo más importante en un jamonero es que no se mueva. Un soporte que baila mientras deslizas el cuchillo no solo dificulta el corte fino, sino que es peligroso.
Peso: Los jamoneros pesados suelen ser más estables.
Base: Busca modelos con tacos de goma antideslizantes.
Material de la base: Las bases de madera maciza, acero inoxidable o silestone son las mejores opciones por su firmeza y durabilidad.
2. Tipos de Casquillo: ¿Fijo o Giratorio?
Esta es la decisión que más afectará a tu comodidad:
Casquillo Fijo: Es el sistema tradicional. Tienes que sacar el jamón y darle la vuelta manualmente cuando terminas una zona. Es más económico, pero menos práctico.
Casquillo Giratorio: ¡El gran invento! Permite dar la vuelta a la pieza sin necesidad de sacarla del soporte. Solo tienes que aflojar un tornillo y rotar el jamón. Si vas a consumir jamón con frecuencia, merece mucho la pena la inversión.
3. Posición del Corte: Vertical vs. Horizontal
Horizontal: Es el más común en hogares y uso profesional. Facilita el corte natural y cómodo.
Vertical: Ideal si tienes muy poco espacio en la encimera. Sin embargo, requiere una técnica de corte algo más sacrificada y suele cansar más el brazo.
4. El Brazo: ¿Fijo, Telescópico o Basculante?
El diseño del brazo determina qué piezas puedes cortar:
Fijo: Sirve para piezas de tamaño estándar.
Telescópico (Extensible): Permite ajustar la longitud del brazo. Es ideal si alternas entre jamones grandes y paletillas (que son más cortas).
Basculante: Permite cambiar la inclinación del jamón. Es una maravilla para atacar zonas difíciles de la pieza con comodidad.
5. Materiales y Limpieza
El jamón suelta grasa, y esa grasa penetra en los materiales porosos.
Madera: Son estéticos y clásicos. Asegúrate de que tengan un buen barniz o tratamiento para que no absorban el aceite.
Acero Inoxidable o Plásticos Técnicos (PE-500): Son la opción más higiénica. Se limpian con un paño húmedo y jabón, y lucen como nuevos por años.
